Librero Umbral
El diseño de este librero tomó años, aunque recién ahora me doy cuenta. Hay libreros que cumplen la tarea de sostener libros -cada vez menos- y objetos, y hay otros que, además, ordenan el ánimo del espacio en el que están. Espero que este pertenezca a los segundos.
Su estructura es esbelta y serena. Con sutil orgullo. Las líneas rectas y la modulación abierta le dan aire. Los cajones -de un canelo caído hace años-, en cambio, introducen un peso visual más íntimo, reforzado por ese frente vivo que resalta el pulso irregular de la veta y del borde, dejando un umbral difuso, sugerente. Me gusta especialmente esa tensión entre la geometría del conjunto y la suavidad imprevisible, como si la disciplina del diseño se hubiese rendido amablemente a la naturalidad noble de la madera, al igual que una caricia que consuela en momentos inciertos.